CRÓNICA GEOPOLÍTICA (49) – HECHOS GEOPOLÍTICOS DEL 2025
OSWALDO GARCÍA CRIOLLO
1. Prolongación del conflicto en Ucrania.
En 2025 quedó claro que la guerra no sería corta ni decisiva. El frente se estabilizó, aunque Rusia siguió ganando terreno y ha puesto interés en el control del Puerto de Odessa. Europa asumió un escenario de conflicto de larga duración y Rusia profundizó su economía de guerra y su giro hacia Asia.
2. Guerra en Medio Oriente y reconfiguración regional.
El conflicto Israel–Hamás se amplió indirectamente (Líbano, Mar Rojo e Irán). El orden regional entró en una fase más inestable, con debilitamiento del derecho internacional humanitario y mayor polarización global. Turquía con el apoyo de E.E.U.U. e Israel se apoderó de Siria. El régimen de Bashar al-Ásad fue derrocado y Rusia perdió su influencia. E.E.U.U. e Israel hacen planes para un desarrollo inmobiliario en la costa de Gaza.
3. Regreso explícito de la Doctrina Monroe por Estados Unidos.
Washington reafirmó su interés estratégico en América Latina frente a China y Rusia, con énfasis en seguridad, migración, recursos críticos y control tecnológico, marcando una nueva etapa de presión e influencia.
4. Elecciones en Estados Unidos y sus efectos globales
El proceso electoral estadounidense en 2025 impactó directamente la política exterior, la OTAN, el apoyo a Ucrania, la relación con China y el comercio internacional, generando incertidumbre global.
5. China acelera su estrategia de autonomía tecnológica
Beijing redobló esfuerzos en semiconductores, inteligencia artificial, energía y defensa, consolidando un desacoplamiento parcial de Occidente y fortaleciendo alianzas en el Sur Global.
6. Crisis del multilateralismo clásico
La ONU, la OMC y otros organismos mostraron limitaciones crecientes. En 2025 se impuso una lógica de bloques, acuerdos regionales y diplomacia de poder sobre las reglas universales. El nuevo multilateralismo estará dominado por cuatro súper potencias E.E.U.U., China, Rusia e India. La Unión Europea perdió protagonismo.
7. Militarización del Indo-Pacífico. Aumentaron las tensiones en torno a Taiwán y el
mar del Sur de China. Estados Unidos, Japón, Australia y Filipinas reforzaron su cooperación militar, elevando el riesgo estratégico global.
8. África como nuevo tablero de competencia global
Golpes de Estado, presencia rusa, china y occidental y disputa por minerales críticos convirtieron a África en uno de los espacios geopolíticos más disputados del año.
9. Geopolítica de la energía y minerales críticos
Litio, tierras raras, cobre y uranio se volvieron estratégicos. América Latina, África y Asia Central ganaron relevancia, mientras la transición energética mostró su dimensión política y no solo ambiental. Se avizora que la tecnología de litio perderá terreno a las nuevas baterías de sodio.
10. La Inteligencia Artificial entra en la agenda de seguridad nacional
En 2025, la IA dejó de verse solo como tecnología civil: pasó a ser asunto de defensa, espionaje, economía y soberanía, con intentos iniciales (todavía débiles) de regulación internacional.
Conclusión. 2025 confirmó el paso de un mundo “globalizado” a un mundo “fragmentado”, más conflictivo, más tecnológico y con menos reglas compartidas. No fue un año de rupturas súbitas, sino de cristalización de tendencias que definirán la próxima década.
(Pilón: da pena que México haya perdido influencia en la diplomacia internacional. La 4T no tiene una estrategia geopolítica de gran alcance y demuestra el aldeanismo de AMLO y Sheinbaum, así como su alianza perdedora con regímenes como Cuba, Venezuela, Nicaragua y Colombia que poco tienen que decir actualmente. La geopolítica actual es de valores no de ideologías. La defensa de la soberanía de México es solo un discurso.)

